San Valentín no tiene por qué seguir el guion de siempre. Cambiar la ciudad por la montaña, el ruido por el silencio y la agenda cerrada por planes improvisados entre dos, puede marcar la diferencia. En Andorra, dormir a pie de pistas y tener Grandvalira a pocos metros permite organizar una escapada romántica diferente. Esta propuesta reúne cinco ideas pensadas para parejas que buscan planes distintos en la nieve, con Els Llacs Mountain Apartaments como base.
Escapada romántica en la nieve sin esquís: raquetas
No todas las parejas quieren pasar el día entero esquiando. Las raquetas de nieve son una alternativa. Los sectores de Canillo, El Tarter y Soldeu concentran una red de cinco fantásticos circuitos: El Comellar Llarg, Planells, Mirador de Incles, el Gall de Bosc y Espiolets, que suman 23 kilómetros de recorrido y cerca de 850 metros de desnivel. Todos ellos están diseñados como itinerarios circulares, lo que permite enlazar tramos y adaptar la experiencia al ritmo de cada pareja.
Este plan dentro de una escapada romántica en la nieve permite combinar paisaje deporte sin depender del esquí y más aún en un año en el que nos bosques nevados nos ofrecen paisajes de ensueño.
Esquiar antes que nadie
En Grandvalira, algunas mañanas permiten acceder a las pistas antes de la apertura general, cuando la nieve acaba de ser pisada y la estación todavía no ha despertado. El descenso se realiza con la primera luz del día, sin colas ni tráfico, con una sensación difícil de repetir durante el horario habitual.
Este plan está pensado para parejas enamoradas también del esquí. Después del descenso, la experiencia continúa con un desayuno tranquilo en la cafetería Pi del Migdia, en el sector de El Tarter, un cierre de diez antes de que la estación entre en su ritmo normal. Es importante tener en cuenta que esta actividad requiere disponer de forfait. Toda la información aquí.
Escapada romántica en la nieve con cena privada en el apartamento
Reservar mesa está bien, pero cocinar juntos puede ser aún mejor. Productos locales, una receta sencilla y una mesa bien provista convierten el apartamento en el centro del plan. No se trata de improvisar, sino de diseñar la velada con intención: iluminación baja, música escogida y tiempo sin interrupciones. Para muchas parejas, esta escapada romántica en la nieve gana valor precisamente por no depender de terceros ni de horarios externos.
Excursión nocturna en moto de nieve
Conducir una moto de nieve al caer la tarde cambia por completo la percepción del paisaje. Los recorridos se realizan por itinerarios marcados, lejos de pistas abiertas. Es un plan que encaja bien en una escapada romántica en la nieve cuando se buscan actividades en la nieve.
Paseo en trineo tirado por perros
Si sois amantes de los animales, el mushing os permitirá recorrer zonas boscosas y espacios abiertos, sin esfuerzo físico y con una dinámica muy distinta a cualquier actividad de pista. Es una buena propuesta para una escapada romántica en la nieve cuando el objetivo es estar en contacto directo con la montaña y recorrerla de forma respetuosa.
Esquiar en Grandvalira en pareja
Por supuesto, esquiar en Grandvalira es el plan que no puede faltar en Andorra en febrero. La estación permite acceder a un dominio amplio, bien conectado y con pistas para todos los niveles. La variedad de sectores facilita elegir recorridos según las condiciones del día y vuestro nivel técnico, combinando pistas largas o zonas más resguardadas.
Alojarse cerca de pistas simplifica la jornada y permite dedicar vuestro tiempo exclusivamente al esquí, sin desplazamientos ni interrupciones. Consulta disponibilidad y reserva tu apartamento en Grandvalira para una escapada de San Valentín diferente.
San Valentín puede ser la excusa
Lo importante es salir de la rutina y pasar unos días juntos en la nieve, sin estrés ni agendas preestablecidas. Aquí, vosotros marcáis el ritmo de día y veréis que todo resulta más sencillo cuando el alojamiento acompaña.
Reserva tu apartamento de montaña y prepara una escapada romántica en la nieve a tu manera.



